Qué es la flexbilidad metabólica y por qué es clave para tu salud
De un tiempo a esta parte el concepto "flexibilidad metabólica" me va apareciendo cada vez con más frecuencia. Lo cierto es que es fundamental entender cómo nuestro organismo utiliza la energía y por qué hay personas que sienten fatiga, hambre frecuente o dificultad para perder grasa, mientras otras parecen mantener una mayor estabilidad en su nivel de energía y una composición corporal óptima. La flexibilidad metabólica es la capacidad que tiene tu cuerpo para cambiar de forma eficiente entre diferentes fuentes de energía, principalmente glucosa y grasa, en función de las necesidades. Cuando este mecanismo funciona correctamente, tu organismo puede adaptarse sin dificultad a distintos estados fisiológicos (comer, ayunar, ejercicio, descanso...)
3/12/20262 min read


Glucosa y grasa como combustible
Nuestro organismo dispone de dos fuentes principales de energía: glucosa (procedente sobre todo de los carbohidratos) y grasa (ya sea almacenada en el tejido adiposo o procedente de la alimentación).
Después de comer: predominio de la glucosa
Tras una comida (estado postprandial) el páncreas libera insulina para que la glucosa entre en las células y pueda ser utilizada como energía. Es un proceso fisiológico normal y necesario. En ese momento el metabolismo utiliza la glucosa como combustible principal, almacenando el exceso en forma de glucógeno o grasa.
En periodo interdigestivo o ayuno: predominio de la grasa
Varias horas después de la última ingesta, los niveles de glucosa e insulina disminuyen. En este contexto, el cuerpo opta por utilizar grasa como combustible.
Para favorecer la flexibilidad metabólica no hace falta hacer ayunos largos ni protocolos agresivos. En la mayoría de personas sanas, un ayuno fisiológico de 12 horas es suficiente para que el organismo empiece a aumentar el uso de grasa como combustible. Esto sucede de forma bastante natural si, por ejemplo cenas a las 20:00 y desayunas a las 8:00
La flexibilidad metabólica depende del contexto general, no sólo del ayuno. Es por eso que en la práctica se recomienda algo mucho más sostenible como espaciar ingestas unas 3-5 horas, evitar el picoteo constante y respetar un ayuno fisiológico como acabamos de ver.
El ejercicio aeróbico de intensidad moderada también fomenta el uso de la grasa como combustible.
Qué ocurre cuando se pierde la flexibilidad metabólica
Cuando se pierde la capacidad de alternar diferentes fuentes de energía, el organismo se vuelve más dependiente de la glucosa. Esto suele asociarse a:
picos y caídas de energía a lo largo del día
hambre frecuente
dificultad para movilizar grasa corporal
peor regulación de la glucosa
Con el tiempo, esta situación puede contribuir al desarrollo de resistencia a la insulina.
¿Qué factores influyen en la flexibilidad metabólica?
Depende de varios factores relacionados con el estilo de vida. Aquí te dejo los más importantes:
Actividad física
El músculo es un importante reservorio de glucógeno, ya que se ve muy implicado en el uso de glucosa. Mejora significativamente la sensibilidad a la insulina y, por tanto, optimiza la flexibilidad metabólica.
Consejo: practica ejercicio regular, combinando fuerza y ejercicio aeróbico.
Patrón de comidas
Comer constantemente a lo largo del día, puede mantener la insulina elevada más tiempo. Si permitimos un espacio interdigestivo suficiente, optimizamos la flexibilidad y mejoramos la calidad de nuestro sistema digestivo.
Consejo: espacia las ingestas 4-5 horas y respeta un ayuno fisiológico de 12 h aproximadamente
Calidad de los alimentos
Una alimentación basada en ultraprocesados, azúcares refinados, grasas de baja calidad, etc. alteran tu microbiota y dificultan la regulación metabólica
Consejo: incluye fuentes variadas de grasas, proteínas y carbohidratos priorizando los de origen vegetal. Tu salud lo agradecerá (y también tu bolsillo)
Sueño y estrés
El estrés crónico y un mal descanso nocturno conlleva alteraciones hormonales y metabólicas, afectando negativamente a la flexibilidad metabólica.
Consejo: busca estrategias que te ayuden a regular tu sistema nervioso y te permitan una mejor gestión del estrés
Conclusión
Se puede optimizar la flexibilidad metabólica sin recurrir a estrategias extremas. La clave está en tu estilo de vida.
Sino sabes cómo o por dónde empezar ponte en contacto conmigo para valorar tu caso
